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Quirón hace caja con el Hospital de Villalba: da citas más rápidas a 33.486 pacientes de fuera mientras los 120.000 vecinos de la Sierra esperan

El Hospital público gestionado por la multinacional registró en 2023 un saldo de casi 30.000 pacientes foráneos. Cada uno de ellos reporta un ingreso extra a la concesionaria, que prioriza su atención frente a los residentes de Collado Villalba y la Sierra de Guadarrama, que ven cómo se alargan sus listas de espera. Los cuatro hospitales de Quirón copan el 60% de las entradas del sistema de libre elección.

El sistema de libre elección sanitaria en la Comunidad de Madrid se ha convertido en un negocio millonario para la sanidad privada, y el Hospital Universitario General de Villalba es el ejemplo más claro en la Sierra. Este centro, integrado en la red pública pero gestionado por Quirónsalud, recibió durante 2023 un total de 33.486 pacientes procedentes de otras áreas sanitarias, según los datos de la Memoria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). En sentido contrario, sólo 4.003 vecinos de su área de influencia —que atiende a más de 120.000 habitantes de ocho municipios, entre ellos Collado Villalba— tuvieron que ser atendidos en otros hospitales.

La diferencia es de 29.483 pacientes. Pero lo relevante no es sólo la cifra, sino lo que hay detrás: cada uno de esos 33.486 enfermos foráneos, captados por libre elección, reporta a Quirónsalud un ingreso extra al margen del canon fijo que la empresa ya percibe por los 120.000 vecinos que tiene asignados. Y esa ecuación económica, denuncian vecinos y asociaciones, tiene un efecto perverso: el centro prioriza la atención a los pacientes que vienen de fuera (los que dejan más dinero) frente a los residentes de la zona, que ven cómo se alargan sus listas de espera para consultas y pruebas.

Vecinos de Collado Villalba y de la Sierra de Guadarrama han expresado su malestar ante lo que consideran «dos velocidades» en la atención sanitaria. Mientras los pacientes derivados de otros puntos de la región, especialmente de los grandes hospitales públicos de Madrid, obtendrían citas casi inmediatas, los serranos se enfrentan a demoras más elevadas.

Esta tendencia no es un caso aislado, sino la estrategia del grupo en toda la región. La Cadena SER desveló el pasado mes de octubre que los cuatro grandes hospitales públicos gestionados por el Grupo Quirón en Madrid —la Fundación Jiménez Díaz, el Rey Juan Carlos de Móstoles, el Infanta Elena de Valdemoro y el propio Hospital de Villalba—, junto al de Torrejón, gestionado por Ribera Salud, acumularon el 60% de las citas entrantes por libre elección en 2023. Es decir, 226.938 de los 375.124 pacientes que decidieron cambiarse de centro acabaron en estos cinco hospitales.

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública lo tiene claro. Su presidente, Sergio Fernández Ruiz, afirma que «la llamada ley de libre elección se presentó como un derecho ciudadano, la realidad es que ha sido un instrumento para derivar pacientes y recursos a hospitales privados, especialmente del Grupo Quirón, que se benefician de la llegada de pacientes derivados de los grandes hospitales públicos». Según Fernández Ruiz, este sistema «no solo no ha reducido las listas de espera sino que ha incrementado las desiguales en la atención». Unas desigualdades que se explican, en parte, por las diferencias en las listas de espera: mientras en los hospitales de Quirón, como la Fundación Jiménez Díaz, la demora para una primera consulta ronda los 22 días, en los grandes centros públicos como La Paz supera los 117 días. Esa diferencia es el cebo que atrae a los pacientes hacia la gestión privada y el que, a la postre, acaba saturando los hospitales concesionados en detrimento de sus habitantes más cercanos.

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